García Cuerva dijo que el Papa llegará a una Argentina “en crisis” y “con muchos pobres”
El arzobispo de Buenos Aires destacó el impacto negativo de la división interna que observa en el país y percibe como una “herida” en el tejido social
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, se refirió este viernes a la pobreza y la división interna en la Argentina de cara a la visita del Papa.
Ante este escenario, remarcó la necesidad de recibir un mensaje que brinde esperanza y unidad a toda la comunidad, para contrarrestar lo que definió como un país en “crisis”.
“Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta. Yo la suelo mencionar como herida porque duele, duelen las entrañas del pueblo, una Argentina donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”, sostuvo García Cuerva.
En la misma línea, remarcó en diálogo con
TN las dificultades sociales y económicas que atraviesa la población: “Se va a encontrar con una Argentina donde duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal, de hermanos muy pobres desde hace muchos años, una Argentina que está en crisis hace muchos años”.
Tras ello, García Cuerva subrayó la resiliencia de los argentinos y su voluntad de seguir adelante: “También se va a encontrar con una Argentina que no baja los brazos, con argentinos trabajadores que todos los días se levantan, apuestan por las familias, apuestan por el sacrificio y siguen luchando para salir adelante”.
Al ser consultado sobre los motivos detrás de la visita pastoral, explicó que el Sumo Pontífice tiene una importante experiencia en actividad de misión América Latina, resaltó que vivió 20 años en Perú y recordó que la Argentina y Uruguay no habían sido visitados previamente por Francisco, por lo que era un pendiente.
Por último, anticipó una peregrinación multitudinaria hacia Luján, con una participación prevista de 1.000.000 de personas.
Las reflexiones del arzobispo coinciden con los señalamientos que expresó durante el tradicional Tedeum del pasado 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. En esa oportunidad, frente al presidente Javier Milei y miembros del gabinete nacional, apuntó contra la fragmentación social y sostuvo: “Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo”.
Además, lamentó la falta de oportunidades para gran parte de la población y calificó al individualismo como una “postura cruel” que descompone a la Nación.
Durante aquella ceremonia, García Cuerva pidió acuerdos colectivos, y reclamó una clase dirigente capaz de dialogar y escuchar a todos los sectores. “El ‘sálvese quien pueda’ no es más que expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad”, advirtió ante las distintas autoridades que estaban presentes.