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21 de mayo de 2022
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YPF subió 223% sus precios, mientras la luz aumentó 30%
Lo dice un informe presentado por Edenor en la audiencia pública. Fuertes críticas de la industria por el alza de costos que viene sufriendo el sector
11 de mayo de 2022
Durante la audiencia pública para debatir los nuevos aumentos tarifarios del servicio eléctrico, las empresas aprovecharon la ocasión para manifestar su preocupación por el incremento de sus costos. Uno de los expositores fue Alberto Calsiano, jefe del Departamento de Energía de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien señaló que para 6400 empresas, la tarifa de electricidad ya aumentó 70% desde este mes, “independientemente de la audiencia”. Sin la presencia de los funcionarios de alto rango, como el ministro de Economía, Martín Guzmán, el secretario de Energía, Darío Martínez, o el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, el encargado de presidir la audiencia fue Guillermo Usandivaras, subsecretario de Coordinación Institucional en la Secretaría de Energía.

En una introducción de apenas cinco minutos, el representante de Guzmán ratificó la propuesta de incrementar el servicio eléctrico casi 7% para los usuarios con tarifa social en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y 17% para el segmento medio. Al igual que ayer, se evitó dar precisiones sobre el incremento que tendrá el 10% de la población con mayor capacidad de pago, aunque las estimaciones privadas hablan de una suba superior al 200%.

La UIA, por su parte, aprovechó la ocasión para indicar que los grandes usuarios (los que consumen más de 300 kw), que compran su energía a través de las distribuidoras (Edenor y Edesur, por nombrar algunas), tuvieron un aumento del 69% desde este mes, autorizado por la resolución 305/2022. Este incremento alcanzó a 6400 empresas.

“Las empresas enfrentan un aumento generalizado de los costos, con tensiones en algunas cadenas de suministro y de logística internacional que registran valores notablemente superiores a los de prepandemia. A ello se agrega la transición enérgica y el conflicto entre Rusia y Ucrania, que determinó una significativa suba en los precios internacionales de los energéticos”, dijo Calsiano. Y agregó: “La industria ha pagado el mayor precio de la energía eléctrica a lo largo del tiempo. Por lo tanto, solicitamos reducir hasta eliminar la dispersión del precio del MEM [mercado mayorista] de manera homogénea y gradual. Respetar el marco legal y asignar subsidios al sector más vulnerable, incluyendo las pymes. Las tarifas deben ir reflejando los reales costos de producción”.

La Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica (Agueera), por su parte, coincidió con la UIA e indicó que, según datos oficiales, “para 2022 se espera que el costo que enfrentan los grandes usuarios del mercado mayorista que no reciben subsidios paguen el costo total de la energía eléctrica consumida en el mes”. Este número, según indicó su representante, Fernando Antognazza, aumentará a US$100 el MWh este año, superior a los US$72 de 2021.

Los aumentos de tarifas de la electricidad no redundarán en un incremento en los ingresos de las empresas, ya que tienen como destino reducir los subsidios de la energía y, por lo tanto, que los usuarios paguen un mayor valor por el costo de la generación eléctrica. Este año, Edenor y Edesur tuvieron una suba de sus ingresos de 8%, mientras que el año pasado, el alza fue de 21%, luego de dos años de congelamiento tarifario. En este sentido, Federico Méndez, el representante de Edenor en la audiencia pública, criticó que, mientras que sus ingresos entre enero de 2019 y marzo 2022 aumentaron 31%, “los costos subieron 229%, el dólar oficial, 194%; la inflación, 260%, y los salarios, 216%”.

“Resulta aún más llamativo el caso de YPF, una empresa del Estado, que ajustó sus precios 223%; es decir, que el Estado decidió cuidar sus propios precios a pesar del impacto que el aumento de la nafta tiene sobre el resto de los precios de la economía, es decir, sobre la inflación. Los ingresos disponibles en los hogares son limitados. Que otros servicios aumenten el 100 o 200% y la distribución eléctrica solo 30% es injusto, arbitrario e inconstitucional. Lo más grave es que pone en riesgo la calidad del servicio y posibles apagones”, dijo Méndez.

En el caso de Edesur, la distribuidora aclaró que los temas analizados durante la audiencia pública “no generarán una mejora en los ingresos de la compañía, ya que se excluyó del análisis el valor agregado de distribución (VAD), por lo que el único ingreso de las empresas distribuidoras de energía eléctrica sigue sin modificaciones”.

“Edesur subraya que la suba que se verá reflejada en las facturas ‘no se trata de un aumento de tarifas, sino de una quita de subsidios’, que no repercute de forma alguna como una mejora en los ingresos de la compañía. Cabe destacar también que la forma en que se defina la quita de los subsidios fue adoptada por el Estado Nacional y será el Ente Regulador de la Energía (ENRE) quién baje la información y los listados correspondientes a las distribuidoras para su aplicación”, dijo.

Desde Europa, el presidente Alberto Fernández amenazó con echar a los interventores en los entes que regulan el gas y la electricidad si no firman los nuevos cuadros tarifarios que comenzarán a regir en junio. La advertencia fue dirigida a Federico Bernal, del Enargas, y a Soledad Manín, del ENRE, que responde políticamente a Basualdo.