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Un blog ridiculiza a los asambleístas entrerrianos
En ese irónico espacio se brindan exhaustivos relatos de las "horripilantes mutaciones" que sufren los ciudadanos de Gualeguaychú por los "gases tóxicos de Botnia"
6 de diciembre de 2007
Aunque el autor se define como residente de Gualeguaychú, se sospecha que en realidad está ubicado al otro lado del Río Uruguay, dado que toma de manera irónica la protesta de los asambleístas contra Botnia.

En ese irónico espacio se muestran imágenes y se brindan exhaustivos relatos de las "horripilantes mutaciones" a las que son sometidos los ciudadanos de Gualeguaychú por los "gases tóxicos de Botnia".

En el portal se muestran imágenes de habitantes entrerrianos que, siempre en tono de burla, estarían siendo afectados por los “gases tóxicos” y el "insoportable olor a coliflor“ que emana la pastera finlandesa radicada en Fray Bentos.

Así, sus cuerpos van mutando a medida que son alcanzados por los “26 kilos de veneno que arroja Botnia sobre nuestra amada ciudad”.

En este camino, un supuesto damnificado entrerriano va detallando sus problemas debido al funcionamiento de Botnia. Se hace un pormenorizado relato diario y se invita a participar a los visitantes en curiosas encuestas.

“Para estar en un lugar seguro, ¿adónde debo escapar?”, se pregunta el autor y da opciones: “al cementerio, al hospital, al estadio, al municipio”, todas ofertas que hacen referencia a la “impunidad” con que se mueven los activistas que se oponen al funcionamiento de la productora de celulosa.

A continuación se traducen algunos textuales de la ironía con que en Diariomutante.blogspot.com se describe la “pesadilla” de vivir a pocos kilómetros de la planta: “Casi no duermo. No solo las pesadillas me espantan el sueño, sino que me cuesta respirar. En mi cuarto hay poco oxígeno. Tapié las ventanas y rendijas para evitar el ingreso de los gases letales.

Tengo miedo de salir a la calle. Nunca tuve tanto miedo. Mi padre me dice que con los milicos tenían menos miedo.

¿Como afectara este vil veneno nuestras vidas y entorno? ¿Está el agua envenenada? ¿Llenar mis pulmones de aire viciado iniciará una mutación en mi cuerpo? El acto de respirar se ha convertido en una tortura psicológica.

"Tal vez el olor a coliflor anuncie la llegada de mi muerte...”, señala el irónico blog.