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Estudiantes europeas se prostituyen para pagar estudios
Algunas prefieren tener sexo pago con compañeros antes que trabajar de camareras o babysitters. Un fenómeno que crece y sorprende a los especialistas
24 de diciembre de 2007
Un nuevo fenómeno sorprende a Europa y causa alarma entre especialistas en psicología y sanitaristas.

La revista universitaria británica Varsity ha destapado al gran público un fenómeno que entre los universitarios europeos ha sido una leyenda urbana desde hace años.

Cientos de estudiantes de la prestigiosa Universidad de Cambridge, en Inglaterra, trabajan como strippers, prostitutas y acompañantes sexuales para pagar las elevadas cuotas de la casa de altos estudios británica.

De acuerdo con una investigación de la revista de estudiantes de la Universidad de Cambridge, Varsity, los costos para estudiar en la institución son tan elevados, que muchas alumnas no han tenido más opción que prostituirse.

Los testimonios son preocupantes, porque iluminan un hecho cada vez más frecuente: la prostitución de las estudiantes que deben pagarse sus costosos estudios.

Una joven declaró que se había acostado con "más de 40 hombres en dos meses. Estaba en mi primer año en la facultad y ganaba cerca de mil libras a la semana (2.070 dólares). Con mi anterior trabajo por horas no ganaba lo suficiente; en cambio ahora tengo más tiempo para estudiar y divertirme".

Y como el suyo hay varios ejemplos. Varsity, que tomó testimonios sólo en la Universidad de Cambridge, destapa un fenómeno extendido por toda Europa. Miles de jóvenes prefieren tener sexo con sus compañeros de facultad a cambio de dinero antes que ejercer el típico trabajo de estudiantes como camareras o babysitters.

En el Reino Unido, sólo las tasas universitarias pueden alcanzar los 6.000 dólares anuales. Y eso en universidades públicas. Los precios de las privadas son prohibitivos para la clase media.

A esto hay que sumar el alquiler del apartamento, gastos semanales, viajes para volver de vez en cuando a casa... a fin de mes se llega con el agua al cuello. Pero hasta ahora los estudiantes completaban sus ingresos con trabajos esporádicos, atendiendo mesas de restaurantes, dando clases particulares o cuidando niños.

Una nueva generación considera, según Varsity, que eso es "trabajar" y que pueden ganar más plata prostituyéndose. Según la revista, muchas lo hacen de una forma que no les provoca problemas éticos. Cuando ven a un chico que les gusta se dejan seducir. Así son ellas quienes eligen a sus clientes.

El sindicato estudiantil francés Sud-Etudiant publicó en octubre del año pasado en el diario francés Le Figaro su propio estudio sobre este fenómeno. Según sus datos, en Francia hay al menos 40.000 chicas (los chicos apenas llegan a 5.000) que alquilan sus cuerpos, de una población universitaria femenina que no llega a 800.000 estudiantes. Fenómenos similares ocurren, según Sud-Etudiant, en España, Italia, Bélgica, Holanda y Polonia.

A veces no hace falta siquiera llegar al contacto físico: basta una webcam y un sitio web, pues parece que hay mirones dispuestos a pagar 200 dólares por hablar, a través del ordenador, con una chica medio desnuda.

Morgana, una italiana de 22 años de la Universidad Sapienza de Roma, contó al portal de Internet StudentiMagazine que llega a ganar hasta 4.000 dólares mensuales "por sentarme cómodamente delante de mi PC". Una italiana incluso publicó sus experiencias en "Diario de una webcamgirl".