Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
20 de agosto de 2019
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Ataque de Israel mató a 34 chicos libaneses
Fue en un bombardeo realizado en el sur del Líbano sobre población civil. Ahora suspendió los ataques por pedido de Estados Unidos, para "investigar" lo ocurrido
30 de julio de 2006
Al menos 56 personas, incluidos por lo menos 34 niños, murieron hoy como consecuencia de un ataque israelí en el sur de Líbano, en lo que representó la ofensiva más mortífera en 19 días de enfrentamientos, dijo la Cruz Roja de este país.

"Creo que ha llegado la hora de lograr un alto el fuego, debemos instaurar uno", declaró la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, en Jerusalén, donde ayer se reunió con el primer ministro israelí, Ehud Olmert.

Este, sin embargo, reiteró su negativa a un alto el fuego en Líbano, donde la ofensiva israelí causó hasta ahora 750 muertos, en su mayoría civiles.

"Pese al lamentable incidente [en Qana], no pediré a las fuerzas de defensa que paren su fuego o modifiquen sus operaciones. Seguiremos actuando sin dudarlo contra Hezbollah", dijo al término de un consejo de ministros.

Olmert dejó clara la posición israelí tras las declaraciones de Rice, que parecieron mostrar una apertura en la posición de Washington, hasta ahora opuesto a reclamar un alto el fuego en Líbano.

La jefa de la diplomacia estadounidense, sin embargo, recordó que "las partes tienen que acordar un alto el fuego y tienen que darse ciertas condiciones".

"Cualquier alto el fuego tiene que tener circunstancias que sean aceptables para las partes", agregó tras haberse entrevistado con su homóloga israelí, Tzipi Livni y confirmar la anulación de su visita a Beirut, que nunca fue oficial pero que se daba como segura en su segunda misión a Oriente Medio en sólo una semana.

El papa Benedicto XVI también solicitó en el rezo del Angelus un alto el fuego "inmediato" para poder construir, "a través del diálogo, una cohabitación estable y duradera en Medio Oriente".

"No hay lugar para discusiones en esta triste jornada", afirmó por su parte en Beirut el primer ministro libanés, Fouad Siniora, en una declaración televisada en la que denunció a "los criminales de guerra israelíes".

Siniora exigió "un alto el fuego inmediato e incondicional, así como una investigación internacional sobre las masacres israelíes en Líbano".

A las críticas oficiales se unieron las protestas de cientos de libaneses, que atacaron la "Casa de la ONU", sede de esta organización en Beirut, por el bombardeo israelí en Qana, donde murieron 54 civiles, 25 de los cuales niños, según un balance provisional de los servicios de socorro.

La rabia de los agresores, que lanzaron piedras contra la fachada del edifico, rompieron su puerta central entrado en el mismo y quemaron banderas de Estados Unidos, se calmó y se transformó en una manifestación multitudinaria contra el ataque a Qana.

Sobre éste, Israel lamentó "la muerte de civiles inocentes" pero precisó haber hecho "muchos llamamientos a los civiles para que abandonaran la zona de combate" antes del mismo.

Además, el Estado judío responsabilizó al movimiento chiita de las decenas de muertos, pues "Hezbollah utiliza la aldea de Qana como base de los disparos de cohetes contra Israel".

Olmert reiteró las acusaciones contra Hezbollah, que el 12 de julio había capturado a dos militares israelíes en un ataque en la frontera libanesa-israelí, desencadenado así la actual ofensiva hebrea en Líbano.

Según el dirigente israelí, Cana era un refugio "para los que lanzan cohetes" contra Israel.

El poblado, tras un bombardeo de dos horas tanto por mar, tierra y aire, quedó convertido en escombros.

Las bombas israelíes centraron tres zonas –la entrada de la localidad, el centro y uno de sus lados–, donde aún se encuentran atrapadas muchas víctimas civiles que en las próximas horas podrían hacer aumentar el balance de muertos.

Qana ya vivió una tragedia parecida el 18 de abril de 1996, cuando un bombardeo israelí que tenía como objetivo las milicias de Hezbollah mató a 105 civiles.