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25 de abril de 2024
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Los argentinos que ya tienen su lugar para ir al espacio
El viaje cuesta 200 mil dólares. Aunque todavía no se saben sus nombres, trascendió que son empresarios de unos 45 años. Eso sí, tienen que esperar hasta el 2011
22 de abril de 2009
Ya hay dos argentinos que se animaron a elegir el espacio como destino turístico y dieron el primer paso: un chequeo médico les dio el OK, después de depositar el 10 por ciento de los 200 mil dólares que cuesta el pasaje. Ahora sólo les queda esperar entre las otras 283 personas en el mundo que reservaron un lugar en la SpaceShipTwo, la nave de la compañía Virgin Galactic -un proyecto del multimillonario británico Richard Bronson-, que hará viajes privados al espacio a partir del primer semestre de 2011.

Así lo confirmó a Clarín Carolyn Wincer, directora de ventas de esa empresa ayer en el Palacio Duhau. "Ofrecemos esto acá porque a los argentinos les gusta viajar y conocer, siempre están dispuestos a aprender algo nuevo", explicó.

Los nombres de los argentinos que ya compraron el ticket son confidenciales, pero Sergio Durante, presidente de Biblos Lufthansa City Center, el único agente autorizado a comercializar los viajes al espacio en la Argentina, dijo que son empresarios de unos 45 años de edad, que viven en los Estados Unidos y sacaron el ticket allá por 2007. "También hay más de 10 argentinos interesados en hacer el viaje que ya empezaron a hacer consultas", contó Durante. ¿Es seguro? ¿Alguien fue y volvió ¿Cuáles son las formas de pago? Fueron algunas de las preguntas. "No tienen seguro de vida, es como hacer bunging jumping", contestó Wincer. Y para ser de los primeros en viajar, los interesados deben pagar un mínimo de 20 mil dólares. "Si dejan más dinero tienen más posibilidades de viajar antes", aseguró Durante.

El vuelo dura dos horas y es para seis personas, más dos pilotos. La nave despega y a 4.200 km/h alcanza los 110 kilómetros de altura. Apaga los motores sólo por cuatro minutos para que los turistas desprendan los cinturones y, flotando, puedan ver la Tierra por alguna de las 12 ventanas de la nave. No tienen comida ni baño. En caso de necesitarlo, llevan un tubo atado al cuerpo. Y si hay una emergencia médica, la SpaceShipTwo está preparada para descender en 20 minutos.

Wincer ya proyecta a futuro: "En cinco años el precio del pasaje será de 50 mil dólares y en 15 costará lo mismo que un auto". Durante bromeó: "El argentino que pueda hacerlo, no lo hará hasta ver que alguien volvió".