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Encrucijada brasileña
Lula ganó por menos de lo esperado y sorprendió el alto apoyo para el socialdemócrata Alckmin. Proyección para segunda vuelta: Lula 49%, Alckmin 44%
2 de octubre de 2006
El candidato socialdemócrata Geraldo Alckmin comienza hoy su campaña por la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva reagrupa sus fuerzas para lo que se avecina como una dura batalla.

"Voy a la segunda vuelta con grandes posibilidades de ganar las elecciones", dijo Alckmin en sus primeras declaraciones tras conocer el resultado de la jornada electoral, que contra casi todo pronóstico lo situó en la segunda ronda con Lula, que busca la reelección.

"Ya comenzó la segunda vuelta" para la campaña electoral, declaró un visiblemente entusiasmado Alckmin ante sus seguidores en un improvisado mitin en la noche electoral.

En lo que se perfila desde ya como su principal estrategia para atacar a Lula, Alckmin afirmó que su Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) salió fortalecido de las elecciones con la conquista de los gobiernos de los dos estados con mayor peso electoral y una amplia bancada en el Congreso.

Esta posición, afirmó, le dará a su gobierno una mayor estabilidad institucional para aprobar las reformas "que Brasil necesita" y emprender la senda del firme crecimiento económico.

Lula obtuvo el 48,61 por ciento de los votos válidos y Alckmin terminó en el segundo puesto con el 41,64 por ciento, con el 100 por ciento de los votos escrutados.

"Faltó poquito", fueron las palabras del ministro de Relaciones Institucionales, Tarso Genro, quien ya había admitido el fracaso del intento de arrancar la reelección en las urnas. "La votación fue muy expresiva", dijo.

Lula no comentó de inmediato el "triunfo con sabor a derrota", pero su vicepresidente José Alencar, también candidato a la reelección, aseguró que el presidente "se sintió victorioso con el resultado de las urnas y aprovechará la campaña hacia el balotaje para presentar propuestas hacia su segundo mandato".

El presidente, agobiado por un escándalo de corrupción que le restó fuerza a su campaña en los últimos días, tropezó en su intento de obtener la reelección directa para otro mandato de cuatro años y tendrá que enfrentarse a Alckmin el 29 de octubre en segunda vuelta.

Para obtener la reelección, Lula debía obtener la mitad más uno de los votos válidos.

El ministro de Relaciones Institucionales, Tarso Genro, fue el primero en las filas de Lula que admitió el fallido intento de la reelección en la primera vuelta.

"Estábamos preparados para ganar en la primera vuelta, pero también estaremos preparados para ganar en la segunda", declaró.

Los cercanos colaboradores de Lula dijeron poco después de confirmarse la segunda vuelta que el presidente asistirá el próximo domingo a un debate televisivo con Alckmin para discutir programas de gobierno.