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Ratifican que había una "embajada paralela" en Caracas
Lo afirmó el ex agregado comercial en Caracas. Además, identificó a Julio De Vido y a Claudio Uberti como los principales operadores de los negocios bilaterales
13 de mayo de 2010
El ex agregado comercial en Caracas, Alberto Alvarez Tufillo ratificó ayer que en Venezuela funcionaba una diplomacia paralela a cargo del ministerio de Planificación Federal argentino.

"Del total de las reuniones, la Embajada no participaba en un 85%", dijo e identificó a Julio De Vido y al ex titular del Occovi, Claudio Uberti como los principales operadores de los negocios bilaterales.

Cuando habló del ministro De Vido, Tufillo recordó que viajaba a Caracas "cada dos meses aproximadamente. En la mayoría de las reuniones la Embajada no participaba. Eran reuniones del más alto nivel. Se reunía con el presidente Chavez, con el ministro de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Energía y Minas".

En su testimonio dijo también que había viajes oficiales de funcionarios argentinos que ni siquiera eran declarados ante la sede diplomática pero que ellos solían tener conocimiento de esas visitas por representantes de organismos venezolanos.

Esta fue la segunda vez que Tufillo declaró frente al juez Julián Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita en la causa que investiga irregularidades en el comercio entre los dos países. La primera fue en noviembre pasado. Entonces, había explicado el contenido de los cables redactados desde la sede diplomática argentina en Caracas para informar a Cancillería sobre la desaparición de noventa millones de pesos del fideicomiso que funciona entre ambos países.

Tufillo fue citado nuevamente después de que las explosivas declaraciones del ex embajador en Venezuela Eduardo Sadous quién dijo que se cobraban retornos a las empresas para poder vender sus productos a la república Boliviariana en el marco del fondo fiduciario.

Este sistema se creó el 6 de abril de 2004 luego de la firma de un convenio de Cooperación que llevaba la firma de De Vido y de su par venezolano, Rafael Ramírez. En ese documento, el gobierno chavista compra productos argentinos con el dinero recibido de la venta de fuel oil. Para la maquinaria agrícola existía un acuerdo específico que incluía a sociedades intermediarias que llegaban a cobrar el 15% en comisiones que ahora investiga la justicia.

Cuando Sadous dio su testimonio reveló una reunión con Eduardo Cavanagh, un empresario agrícola argentino que participó de una compulsa para vender vaquillonas. Según su relato, Cavanagh -que está citado mañana a declarar- fue desplazado de la operación porque el ex secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, le habría dicho que él mismo se quedaría con el negocio a través de una sociedad con testaferros.

Ayer, el ex funcionario envió a su abogado Gabriel Gandolfo a escuchar la declaración de Tufillo, quién recordó a Cavanagh pero dijo no saber nada sobre irregularidades en la compulsa por el comercio de vaquillonas. En general, el diplomático aseguró no tener ninguna información sobre coimas.

Sí reconoció intensas gestiones ante el gobierno venezolano para agilizar los depósitos a los empresarios argentinos que enviaban sus productos. Dijo Tufillo, según supo el diario Clarín, que "todos esos pagos eran autorizados por el presidente Chavez".