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Alquilan el teatro San Martín a empresario para su cumpleaños
El pasado domingo 2 de mayo suspendieron funciones del espacio público para que Andrés von Buch festejara en tres salas del complejo, a cambio de 80.000 dólares
13 de mayo de 2010
El teatro San Martín fue alquilado al empresario Andrés Von Buch a 80 mil dólares para que celebrara su cumpleaños número 65. Las autoriddes del centro cultural afirman que la decisión tiene que ver con la situación financiera crítica del lugar. El rol del jefe de Gobierno porteño.

Von Buch -dedicado a la actividad agropecuaria- exigió que aquel día, el padao 2 de mayo, se suspendieran las funciones programadas, la realización para sus invitados del estreno de una obra de ballet del complejo y la colocación de un friso en la fachada del histórico teatro, informó el diario Página 12.

Según cuenta Ana María Monti, jefa de prensa del teatro, la propuesta llegó a manos de Kive Staiff, director del complejo, por iniciativa de Eva Thesleff de Soldati, presidente de la Fundación Amigos del Teatro San Martín.

Thesleff de Soldati es la esposa del empresario Santiago Soldati, invitado al encuentro junto a Ricardo López Murphy, Charly Blaquier, Pablo Roemmers, Cristiano Rattazzi, entre otros.

“El cumpleañero pidió que la gente fuera disfrazada en el estilo de Las mil y una noches”, relata Monti sobre la propuesta que el magnate le realizó a sus pares para ocupar el teatro público que –en un primer momento- se iban a brindar funciones para los variados públicos que suelen concurrirlo.

La excusa para sostener este nuevo uso del complejo cultural se da con la explicación de la deficitaria situación económica por la que atraviesa, mientras se observa lo cambiante que fue el escenario el pasado 2 de Mayo.

“Si ves las fotos, parece que no fuera acá”, explica Valeria Pérez Pardella, del área de Marketing y Relaciones Institucionales, a Página 12. Es que por lo general el público que ocupa las butacas que aquel día sirvieron para disfrutar del ballet suelen ser usadas por la “clase media o media baja”.

“Es comprensible que se recurra a estos métodos. No hay nada que ocultar: estamos teniendo problemas financieros importantes”, cree dar por respuesta válida Pérez Pardella ante las inquietudes que puedan despertar la utilización del espacio público y la suspensión de funciones para que gente que ofrezca mucho dinero haga con esos lugares lo que quiera.