Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
26 de agosto de 2019
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Destino Sudáfrica: los locales con el desafío de llegar alto
La selección de Sudáfrica tiene un gran desafío por delante. Demostrar que esta en condiciones de llegar lejos en el mundial. El regreso de Parreira como entrenador
26 de mayo de 2010
En Sudáfrica se respiran aires de cautela y optimismo, mientras "la nación del arco iris" se prepara para escribir el capítulo más importante de su breve historia futbolística. Una enorme empresa le espera.

Aunque los últimos años han llegado acompañados de decepciones, los Bafana Bafana han demostrado también, aunque con titubeos, que son capaces de plantar cara a los grandes siempre que se les añada una dosis extra de motivación.

Está claro que no hay motivación mayor que la de representar al propio país como anfitrión en una Copa Mundial de la FIFA.

En 1996, cuatro años después de su readmisión en el fútbol internacional, Sudáfrica cobró notoriedad en el mundo y sorprendió en los escenarios continentales al proclamarse campeona de la Copa Africana de la CAF por primera vez en su historia, tras imponerse a Túnez en la final celebrada en el Soccer City de Johannesburgo.

La casualidad ha querido que, 16 años después, Sudáfrica regrese al estadio en el que conquistó su primer gran triunfo futbolístico, en esa ocasión con el objetivo de hacer historia en el mayor escenario mundial.

Su aguerrida actuación del pasado mes de junio en la Copa FIFA Confederaciones, donde cayó por la mínima ante Brasil en semifinales y ante España en el partido por el tercer puesto, debería bastar para recordar a sus detractores que no hay que subestimar a este equipo cuando está dispuesto a rendir al límite de sus posibilidades.

En el certamen, los anfitriones ofrecieron actuaciones impresionantes, hasta el punto de que lo único que provocó su eliminación fue la falta de acierto para transformar las jugadas a balón parado, ejecutadas siempre con gran inteligencia.

El maestro del mediocampo Steven Pienaar es la pieza más valiosa de la selección sudafricana. En ausencia del delantero más prolífico del país, Benni McCarthy, que sigue sin gozar de las preferencias del cuerpo técnico, Pienaar aporta al equipo la imaginación y el talento creativo que tanto necesita.

Desde que llegó al Everton, Pienaar se ha reinventado y ha madurado hasta convertirse en un futbolista completo.

Si bien la opinión sobre el mediocampista sigue dividiendo a sus paisanos, ningún sudafricano pone en tela de juicio la seguridad en sí mismo que irradia sobre el césped ni su capacidad para inyectar motivación en el juego del equipo.

Sus actuaciones en la Copa FIFA Confederaciones dejaron claro que Pienaar será decisivo para el éxito de Sudáfrica en 2010.

Prácticamente igual de fundamentales para la causa de los Bafana Bafana son dos jugadores que han trabajado siempre con entrega y eficacia, aunque hayan recibido menos reconocimiento: los laterales Siboniso Gaxa y el incansable Tsepho Masilela.

Por otra parte, la noticia del regreso de Carlos Alberto Parreira, en su segunda etapa como seleccionador de Sudáfrica, se recibió en el país con opiniones encontradas, aunque los muchos admiradores del brasileño mantienen que se trata del hombre más idóneo para llevar a Sudáfrica a la "tierra de promisión" en 2010.

Parreira posee el historial apropiado para lograrlo, pues guió a su país natal hasta el título más importante del fútbol en la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994.

Este técnico trotamundos aporta a la selección un inmenso caudal de experiencia, que debería ser crucial para reavivar las aspiraciones de un combinado lastrado por los problemas en los preparativos de la competición.