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La inflación ya desata polémicas entre el propio oficialismo
El ministro de Economía bonaerense dijo que “no hay ninguna posibilidad de que los pobres no se vean afectados” por la inflación. Boudou sostiene lo contrario
9 de noviembre de 2010
El kirchnerismo mostró diferencias alrededor de la inflación.

El ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, sostuvo que “no hay ninguna posibilidad de que los pobres no se vean afectados” por la inflación, aunque también cuestionó las mediciones privadas.

Así, instaló una piedra en el zapato en el oficialismo. Esta vez, la diferencia se traza con su colega nacional Amado Boudou, quien consideró días atrás que la suba de precios es un tema que “sólo preocupa a la clase media alta”.

Desde el martes pasado, cuando Boudou formuló estos dichos e hizo estallar la polémica, referentes de la oposición se dedicaron casi a diario a cuestionarlos y hasta a poner en duda su capacidad técnica para el cargo.

Según el INDEC, los pobres destinan casi el 50% de sus ingresos los destinan a la canasta de alimentos. Y en el último año hubo un incremento del 40 % en ese rubro.

Las proyecciones para 2011 ponderan un piso de 25% para la inflación general. Aún con estos datos, Boudou afirmó entonces que se trata de “un tema muy menor”.

Arlía, según describe el diario Clarín, aseguró que Boudou “se refirió a que hay una segmentación en los aumentos de precios y también influye mucho el aumento de los precios de los servicios, más que los precios de los bienes”.

No obstante, expuso la parcialidad de ese enfoque al sostener que “cuando tenemos un problema de precios, evidentemente, no hay ninguna posibilidad de que los pobres no se vean afectados por este aumento”.

Si bien criticó las mediciones privadas de inflación, Arlía advirtió: “No hay que ‘comprar’ lo que no sucede pero tampoco hay que negar la realidad”.

Boudou había atribuido a la clase media alta una predisposición a pagar precios elevados por productos de primeras marcas elaboradas por grupos de empresas con posiciones dominantes en el mercado. Tienen plata y convalidan los excesos del mercado, sería la conjetura. Esa ecuación empujaría algún punto en los índices inflacionarios, según su mirada.

La evidencia de que esto no explicaba todo el problema provocó el desmarque de Arlía y un abordaje mínimo, pero inusual, dentro del Frente para Victoria. Hasta ahora, la economía nacional y su especificidades eran terreno vedado para los funcionarios de la provincia de Buenos Aires.

“Hemos crecido tanto, es tan fuerte el consumo interno, es tan grande la demanda del exterior por nuestros productos, que hay una tensión de precios porque hay quienes pretenden vender lo más que pueden afuera, aún a costa de desabastecer o encarecer los precios locales”, afirmó el bonaerense.