Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
8 de diciembre de 2019
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
La Argentina pelea el liderazgo regional en materia de inflación
Está a punto de desplazar a Venezuela. Las economías son la excepción en América del Sur. Las perspectivas para Argentina se presentan más complicadas
15 de noviembre de 2010
Argentina está a un paso de quedarse con la punta en el ranking sudamericano de los países con mayor inflación. Hoy, el primer puesto está en manos de Vanezuela.

Con el costo de vida en torno al 2% mensual, la economía argentina ya registra una aceleración de los precios superior a la de Venezuela, que desde hace cinco años encabeza el ranking de países con mayor inflación de la región y solo es superada a nivel mundial por algunas naciones africanas como la República Democrática del Congo y Eritrea.

Las perspectivas para nuestro país se presentan como más comprometidas para los próximos meses. La aceleración de los precios locales -impulsados básicamente por las subas de la carne y el resto de los alimentos- contrasta con lo que sucede en la tierra de Chávez, donde hace cuatro meses que la inflación no supera la barrera del 2 por ciento.

De acuerdo con la medición oficial, Venezuela acumula en los primeros diez meses del año una inflación del 23 por ciento. Y según las estimaciones privadas y del propio gobierno, el país cerrará el año con una suba de entre 26 y 27% en el costo de vida, ya que a pesar de la desaceleración de los precios del último cuatrimestre tradicionalmente noviembre y diciembre son meses de alta inflación en el país caribeño.

La situación no es muy diferente de la Argentina, según pudo saber el diario La Nación. De acuerdo con las estimaciones privadas, la inflación para todo 2010 se ubicará entre 24 y 27%, según la medición privada que se consulte, pero con el agravante de que los precios muestran una tendencia a la aceleración, con lo cual ya son varias las voces que alertan que en 2011 el costo de vida podría registrar una suba en torno al 30 por ciento.

"Las paritarias van a fijar el ritmo de la inflación en 2011, aunque también hay que estar atentos al impacto que tenga en los precios de los alimentos la suba internacional de las commodities", señaló Marina Dal Poggetto, economista del estudio Bein, que proyecta para el año que está a punto de terminar una inflación del 24 por ciento.

Una mirada más pesimista es la de Camilo Tiscornia. "La proyección de inflación para 2010 es de 27% y para el año que viene originalmente la habíamos fijado en 30%, aunque no descartamos una suba mayor", señaló el economista.

La Argentina y Venezuela comparten la alta inflación, aunque no la visión sobre cómo abordar el problema. La primera gran diferencia entre ambos países es que en Venezuela las estadísticas continúan siendo confiables y para medir la inflación real no hace falta recurrir a ninguna consultora privada, sino que alcanza con tomar los datos del Banco Central de Venezuela, que reporta todos los meses el índice nacional de precios al consumidor.

La segunda diferencia entre los dos países, que está muy ligada a la primera, es que el gobierno venezolano reconoce a la inflación como uno de sus principales problemas y está actuando en consecuencia. En mayo pasado la administración Chávez lanzó un heterodoxo programa para frenar la suba de precios y en los últimos meses parece haber empezado a surtir algún efecto.

En la Argentina, en cambio, el ministro de Economía, Amado Boudou, afirmó hace menos de dos semanas que la inflación era un problema exclusivo de la clase media alta y el Indec -que se encuentra intervenido por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, desde enero de 2007- informó que los precios acumulan una suba en lo que va del año de apenas 9,2 por ciento.

En cualquier caso, y sin importar cuál de los dos países termine el año con la mayor inflación, lo que está claro es que la Argentina y Venezuela constituyen las excepciones dentro de la región, ya que se trata de los dos únicos países que sufren el problema de la aceleración de los precios. De hecho, hoy todos los países sudamericanos -con la solitaria excepción del que conduce Chávez- están creciendo a tasas superiores al 4%, pero ninguno, excepto la Argentina y Venezuela, enfrenta una inflación superior al 7% anual.

A nivel regional, los países con una mayor inflación detrás de la Argentina y Venezuela son Paraguay y Uruguay, que proyectan terminar el año con un alza del 7% en el costo de vida, mientras que en Brasil se espera que apenas se supere el 5% y en Chile se ubicará en torno al 3 por ciento.

En todos los casos, y sin distinciones ideológicas, los países vecinos logran conjugar una baja inflación con altas tasas de crecimiento. El Perú de Alan García -que es considerado casi el alumno modelo para el Fondo Monetario Internacional (FMI)- en octubre tuvo una deflación del 0,1%, mientras su economía crece a una tasa superior al 6 por ciento. Aplicando una receta completamente diferente, el gobierno de Evo Morales está logrando que el PBI boliviano cierre el año con un crecimiento del 5% y una inflación de sólo 4,5 por ciento.