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La Plata: lo mataron delante de su novia para robarle el celular
El joven fue apuñalado en el pecho. Ocurrió a la madrugada, cuando la pareja regresaba de comprar cigarrillos. Los asaltantes, que iban en moto, eran dos
1 de abril de 2011
Un joven de La Plata fue asesinado a la madrugada por dos delincuentes cuando caminaba con su pareja en un barrio de la periferia de la ciudad para robarle el celular.

Cuando ya le habían sacado el teléfono móvil y 25 pesos, uno de los atacantes le pegó varios puntazos al corazón que lo mataron casi en el acto. Con su pareja, la víctima tenía un hijo y aunque vivían en casas separadas se veían varias veces a la semana. Antes de la tragedia habían cenado juntos con el chico de cuatro años, que sufre una discapacidad, informó Clarín.

El violento episodio ocurrió ayer a las tres en la esquina de 38 y 134, en el barrio San Carlos. Un rato antes, Martín Luis Moretto, de 33 años, había salido de una estación de servicio ubicada a pocas cuadras de ese lugar junto a Sofía Marisol Mahuñ, de 24.

La noche del miércoles decidieron compartir, junto al chico, una comida juntos en la casa de 38 y 131 donde la joven vive con sus padres.

En la sobremesa, Moretto le pidió a la joven que lo acompañara hasta algún kiosco para comprar cigarrillos y algunas golosinas.

“No quería ir porque era muy tarde pero me insistió tanto que lo acompañé”, le contó Sofía a los investigadores. Primero pensaron en caminar hasta un kiosco de la avenida 44, pero finalmente decidieron ir hasta una estación de servicio en la avenida 38 y 134.

De madrugada, en ese barrio alejado del centro de La Plata, que tiene poca iluminación, casi no había movimiento de vehículos.

Cuando Moretto y la chica llegaron a la esquina donde ocurrió la tragedia, aparecieron dos hombres de entre 25 y 28 años que iban en una moto. Uno de ellos tenía la cara parcialmente tapada y se detuvieron unos metros adelante. Cuando la pareja pasó cerca uno de los asaltantes le preguntó: “Flaco se me rompió la moto. ¿Me podes ayudar?”. Sofía desconfió de la actitud y le apretó fuerte la mano a Moretto para convencerlo de seguir caminando, según recordó luego ante los policías.

No hubo tiempo. El que iba en el asiento de atrás saltó del ciclomotor, sacó una pistola y le apuntó a la chica en el estómago.

El cómplice amenazó a Moretto con un cuchillo y lo llevó unos metros más adelante abajo de unos árboles, donde la penumbra era casi total. “Gato, dame todo lo que tengas y no te muevas”, le exigió el delincuente mientras lo empujaba contra el piso.

La pareja ya había entregado el celular, una bolsa de nailon con algunas golosinas y 25 pesos. Cuando los ladrones ya escapaban, por la avenida pasó un Corsa gris y Moretto corrió tras el auto para pedir ayuda. Este acto reflejo enfureció a los atacantes que entonces lo empezaron a correr con la moto.

Según declaró la chica, ella perdió de vista la secuencia porque comenzó a correr por la calle 135 y, en medio de su desesperación, golpeó varias puertas pidiendo que llamaran a la Policía.

Después de algunos minutos, cuando un hombre salió por los pedidos de auxilio, volvió hacia atrás y halló a Moretto tirado en la calle, ensangrentado y moribundo. Cuando llegó una ambulancia el joven ya estaba muerto.

Ayer los investigadores analizaban los videos captados por las cámaras ubicadas en la estación de servicio de 137 y 38. Es que poco antes de que ocurriera el asesinato, dos hombres en moto cargaron combustible allí y se escaparon sin pagar . Por eso intentan determinar si se trata de las mismas personas que mataron a Moretto.

Esa madrugada, en la comisaría de la zona también denunciaron dos asaltos con características similares al que sufrieron Moretto y su pareja.

El joven tenía otro hijo de 10 años de una pareja anterior y vivía en la zona de Ringuelet. Trabajaba como pintor de obra y mantenía una relación fluida con la mamá de su hijo menor. Un nuevo episodio trágico por un botín magro que parece muy preciado por los asaltantes: un celular.