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Energía: así eran los cortes de luz en los '80
Durante el tramo final del gobierno de Raúl Alfonsín, se dispusieron cortes de energía programados como los que impulsa ahora Cristina
18 de diciembre de 2013
Sería regresar en el tiempo, volver a 1988, cuando durante el tramo final del gobierno de Raúl Alfonsín debieron aplicarse cortes programados de energía porque el sistema no daba abasto para todos.

Ahora, con el aliento desordenado del consumo, el congelamiento tarifario y la falta de inversiones, la situación se complicó mucho más.

La Argentina podría revivir así la situación del último tramo de la presidencia de Alfonsín, cuando la Secretaría de Energía realizó interrupciones rotativas del servicio de electricidad por el déficit de tensión producido por el bajo caudal de los ríos Limay y Uruguay, así como por dificultades en las plantas nucleares de Atucha y Embalse.

Las zonas afectadas fueron la Capital y el conurbano, con cortes de cinco horas por turno en distintos días y zonas, por lo que la gente debió restringir el consumo durante casi un año. Los cortes habían comenzado en abril de 1988 y se agravaron en diciembre, cuando el calor del verano comenzaba a agobiar a los argentinos, como en estos días donde rige la alerta naranja por el Servicio Meteorológico.

Los cortes comenzaron en paralelo en el sector industrial, en hogares, comercios y empresas.

El primero de diciembre de 1988 se decidió adelantar la hora oficial y, a la semana, se restringió por decreto a los espectáculos deportivos a "ajustar su desarrollo a los períodos de luz solar". En enero de 1989, comenzaron los cortes programados rotativos en algunas zonas de Capital y el conurbano.

Se habían anunciado por sólo 15 días, de lunes a viernes, distribuidos en tres turnos de 5 horas de duración cada uno, empezando a las 7 de la mañana, pero no pasó un mes para que se agregaran los sábados.

En febrero de aquel año, se sumó una hora más y llegaron a ser 6 horas diarias.

La crisis causó asuetos administrativos, provocó que canales de TV operaran apenas 4 horas diarias, bancos trabajajando de 8 a 12 y hasta una cena de ministros del gobierno en Olivos alumbrada por sol de noche.

Ya no es volver al futuro, sino al peor pasado.