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El día que las cacerolas volvieron a la calle
En un episodio que hizo recordar los días finales de De la Rúa, miles de vecinos enfurecidos por la falta de luz salieron a las calles y quemaron neumáticos
26 de marzo de 2007
Miles de vecinos afectados por el apagón salieron a protestar en forma espontánea.

En las esquinas de Moreno y Jujuy y Boedo y Belgrano, gente enfurecida salió con cacerolas a la calle, cortaron el tránsito, quemaron gomas y golpearon con martillos los postes de alumbrado y semáforos.

Algo similar ocurrió en Avenida La Plata y Rivadavia.

También hubo protestas en Acoyte y Rivadavia.

Un espeso humo disminuyó la visión en la esquina de Agrelo y avenida La Plata. Es que los vecinos volvieron a tomar las cacerolas y otros utensillos de cocina para hacer ruidos.

Y a esto le agregaron la quema de basura y objetos para protestar por el corte de luz que los afecta desde la noche del domingo.

La imagen se repitió en varias esquinas de la Ciudad. Principalmente en los barrios de Almagro, Caballito y Boedo, en el centro geográfico de la Capital, e incluyeron además quema de neumáticos y cortes de las principales calles y avenidas.

Durante todo el día los vecinos protestaron y los reclamos se acrecentaron con el pasar de las horas y la falta de respuestas de parte de los responsables.

Pasadas las 22 fue la hora en que algunos barrios que estaban a oscuras se iluminaron con el fuego que los vecinos iniciaron para cortar las calles y acompañar el sonido desafinado y algo olvidado de las cacerolas, en forma de protesta.

"Hace más de 24 horas que estamos sin luz. En Edesur nos dijeron que es por el mal estado de los cables y que el arreglo puede durar hasta el viernes", contó una vecina.

Pasada la medianoche se hizo presente la lluvia, cómplice del apagón. Cuando empezó a caer el agua con algo de intensidad, los vecinos de a poco comenzaron a volver a sus hogares, pero insultando y pidiendo la inmediata reparación del problema.

Virginia Rodas, que vive en México y Muñiz: "Tengo seis chicos y uno de ellos necesita hacerse nebulizaciones y hoy (por ayer) no pude hacerle ni una sola vez por la falta de electricidad."

También en la avenida La Plata, Luis Hernández era uno de los pocos que quedaba en el medio de la calle: "Acá no hubo inversión en el tendido de la red, por eso siempre pasa lo mismo cada vez que llueve. Además en algunos edificios cuando se corta la luz también nos quedamos sin agua".

Al reclamo de vecinos se sumaba el de comerciantes, preocupados por su mercadería. "Los que tenemos heladeras con alimentos, se corta la cadena de frío y se pierde toda la comida", cuenta Jorge Gómez.

Ya pasada la medianoche la lluvia apagaba los restos de fuego en los montículos de basura.

Los autos circulaban con precaución por el mal funcionamiento de los semáforos y la Policía recorría las calles para controlar que no se provocaran incendios.