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El 30% de los chicos no accede a agua potable
Ocurre en el conurbano bonaerense, donde AySA trabaja para revertir la situación. En 2001 se había prometido alcanzar en cuatro años el 100% de cobertura pero no se logró
27 de junio de 2016
Para uno de cada tres chicos del conurbano bonaerense tomar un vaso de agua o bañarse todos los días es una misión complicada.

El 31 por ciento de los chicos de entre 2 y 17 años no tiene garantizado su derecho al agua potable, según el último informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia que elabora la Universidad Católica.

De acuerdo con los datos del censo del 2010 y sus propias mediciones, el estudio determinó que en cinco años el porcentaje de chicos que no pueden tener agua de red bajó sólo cuatro puntos. En octubre de 2011, la empresa AySA y el entonces ministro de Planificación Julio de Vido presentaron un plan en el que se comprometían a llegar al 2015 con el 100 por ciento de los hogares bonaerenses con agua potable garantizada.

En febrero de este año, el Ministerio del Interior presentó un nuevo plan de saneamiento. Allí, aseguran que en el Conurbano se ha estimado que un 13,4% de viviendas sería irrecuperable incluyendo a las emplazadas en villas de emergencia”.

Para Ianina Tuñón, responsable del Barómetro, “el acceso al agua también presenta importantes desigualdades porque los chicos más pobres tienen cinco veces menos probabilidades de tener agua potable que los chicos de mayores recursos. Y eso se ve en el conurbano, en las poblaciones más segmentadas y más pobres”.

A nivel nacional, en 2010, el 17,8 por ciento de los chicos y adolescentes del país no tenía acceso al agua potable. Cinco años después, ese porcentaje descendió dos por ciento.

Pedro Passerini, director de Buenos Aires de la ONG TECHO, señala que “la conexión de forma irregular a la red pública formal del agua se da en la mayoría de las familias en el 41,8% de los asentamientos informales del Conurbano. Esta conexión la realizan los vecinos y tiene como principal inconveniente la escasez de la provisión de agua y la baja presión.

Además, las mangueras utilizadas para las conexiones, suelen pincharse, generando, por un lado, pérdidas de agua y, por el otro, contaminación. En momentos de mayor necesidad y consumo, en el verano, la cantidad de agua es escasa, y puede derivar en situaciones de deshidratación, o problemas de salud e higiene”. El último censo de Argentina, realizado en el 2010, determinó que a nivel nacional el 16 por ciento de los habitantes no tiene acceso al agua corriente de red. Las provincias más castigadas por este darama son Misiones (donde ese porcentaje trepa al 28%), Buenos Aires (25%), Santiago del Estero (24%), Chaco y Formosa (ambas con un 23%).

Desde hace casi seis años, el derecho al agua está reconocido como un derecho humano fundamental. Así lo determinó las Naciones Unidas. Para que ese derecho esté garantizado, cada persona debería disponer de entre 50 y 100 litros diarios de agua para cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene.