Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
23 de noviembre de 2017
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Un fuerte terremoto navideño en Chile se sintió en la Argentina
Alcanzó los 7,6 grados y y afectó el sur del país trasandino sin dejar víctimas pero sí daños en rutas y casas. Vibraciones se notaron en Neuquén y Chubut, en especial en la turística Esquel
25 de diciembre de 2016
La Navidad se vió sacudida en Chile por un terremoto de 7,6 grados de magnitud afectando la turística isla de Chiloé, en el sur del país, sin dejar víctimas aunque sí algunos daños en carreteras y casas.

El movimiento también se sintió con mucha intensidad del lado argentino, en la ciudad de Esquel y el resto de las localidades de la comarca andina, en la provincia de Chubut, donde la gente vivió la mañana de la Navidad con miedo.

En esta época la zona de Esquel y la comarca andina del paralelo 42 se ve colmada de turistas de otras provincias del paìs y también de Chubut donde la gente se moviliza para pasar las fiestas con familiares que viven en la región cordillera.

Las autoridades chilenas lanzaron una alerta de tsunami que generó la evacuación hasta sectores más altos de unas 4.000 personas en Los Lagos, pero luego redujeron la emergencia a estado de precaución en esta y otras tres regiones, advirtiendo a la población de distanciarse unos 80 metros de las playas debido a cambios en las mareas. Casi tres horas después del fuerte sismo, "el estado de precaución se canceló en todo Chile", declaró en rueda de prensa Ricardo Toro, director de la Onemi.

El anuncio permite a los pobladores retornar a su casas y acercarse al borde costero, explicó Toro.

De acuerdo a la Onemi, los primeros reportes indican que "no hay pérdida de vidas humanas" por el sismo.

En localidades como Ancud, casi dos horas después del sismo, "se vivía una completa normalidad", relató a Canal 13 su alcalde Carlos Gómez.

En los primeros minutos tras el terremoto, hubo cortes en el suministro eléctrico y un colapso de las líneas telefónicas.

Algunas casas sufrieron algunos daños por la caída de artefactos y otros objetos, relató el alcalde Gómez.

Pero la carretera que conecta con el continente sufrió daños de consideración, que originaron cortes parciales en varios tramos de la ruta.

El movimiento telúrico se sintió en Argentina y causó preocupación en otros países.

"Fuerte sismo en sur de Chile. No hay efectos para Ecuador. Nos preocupa situación de hermanos chilenos. Saben que cuentan con nosotros", dijo el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en su cuenta de Twitter.

El terremoto causó pavor en la población en la fiesta de Navidad, y la gente inmediatamente subió a las redes sociales videos que muestran el fuerte movimiento de lámparas y muebles, además de la caída de productos de las góndolas de los supermercados. Tras el terremoto se sintieron más de una docena de réplicas; la mayor alcanzó a los 5,2 grados Richter 10 minutos después.

Chile se encuentra en el llamado cinturón de fuego, donde además se ubica la placa de Nazca, una zona de fuerte actividad sísmica que ha sido en los últimos años foco de fuertes terremotos.

"El temblor ocurrió por una falla en la Placa de Nazca que existe debajo de la zona del terremoto. Liberó una importante cantidad de energía pero no toda la fuerza acumulada en ese lugar, es aún una zona candente", explicó a medios locales Mario Pardo, sismólogo del CSN.

El último gran terremoto que se sintió en la zona afectada tuvo lugar en 1960, en la ciudad de Valdivia, que alcanzó 9,5 grados Richter, el más potente registrado instrumentalmente en la historia de la humanidad.

En septiembre del año pasado, un terremoto de 8,4 grados Richter seguido de un tsunami sacudio la región de Coquimbo, provocando la muerte de 15 personas.

En 2010, otro sismo de 8,8, seguido también de un tsunami, azotó el centro y sur del país, dejando más de 500 muertos.

Chile, al uno de los países más sísmicos del mundo, ha puesto en marcha una estricta norma de construcción antisísmica, destinada a salvar vidas y evitar el colapso de los edificios.