El delantero ecuatoriano le dio el sí a Riquelme y tiene todo listo para ser la cuarta incorporación. Los detalles de la contratación
Las negociaciones se cerraron y el delanterto Enner Valencia será jugador de Boca.
El ecuatoriano de 36 le dio el sí a Juan Román Riquelme y el fin de semana llegará al país para hacer la revisión médica y firmar contrato por 18 meses. Sí, Arruabarrena ya tiene el refuerzo que cumplirá con una de sus mayores necesidades: un centrodelantero.
Desde que Olé accedió al dato de que el ecuatoriano era el nombre apuntado para reforzar la delantera, las confirmaciones llegaron desde ambos lados de la negociación.
Mientras en Boca aceleró con la oferta, en Ecuador el delantero le terminó de levantar el pulgar a este gran desafío de su carrera, descartando la chance de volver a Emelec y también de cruzar nuevamente en su camino a Sampaoli, quien lo había pedido y lo tenía apuntado para jugar en Talleres.
"Si no cambia nada, ya se viene", decían en estas horas desde Ezeiza sobre el proceso de la negociación.
Y nada se modificó. Por lo cual, el acuerdo se cristalizó de la forma establecida y el delantero firmará hasta diciembre del 2027.
Así, Enner llegará para resolver los problemas de gol de un equipo que empieza a tener funcionamiento pero que está fallando en la finalización. Y al que le falta un 9 desde que Edinson Cavani dejó de ser una referencia en ataque, con su despedida anticipada del club. Enner, también un atacante de experiencia como el Matador (tiene tres años menos), buscará ahora hacer su propia historia.
En el camino de uno de los momentos más importantes de su carrera, Enner Valencia estuvo a 10 minutos de cruzarse con
Boca por única vez en su carrera y en un escenario que hubiese marcado a fuego la historia de ambos.
Fue justo cuando Fluminense le dio vuelta la semifinal de vuelta a Inter de Porto Alegre y se metió en la final de la Copa Libertadores 2023, la misma que al otro día sumaría al Xeneize como el otro protagonista.
Era su primer torneo importante con el club brasileño que por entonces dirigía Eduardo Coudet y que lo había contratado como estrella mundial, luego de una Copa del Mundo de Qatar que meses antes lo había visto irse con tres goles en igual cantidad de partidos.