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Apareció muerta la empresaria
Es la dueña de un conocido restaurante porteño. Un inquilino habría simulado que la mujer fue secuestrada en Núñez, pero sería el asesino
8 de noviembre de 2007
El cadáver de una empresaria a la que se creía secuestrada fue hallado esta tarde por la policía enterrado en los fondos de una casa de la localidad bonaerense de Ciudadela, que la mujer alquilaba a un hombre sindicado como su asesino.

Según informaron fuentes policiales, el cuerpo de la empresaria Mónica Beatriz Vázquez se encontraba dentro de una bolsa y en posición fetal, en el fondo de la casa de la calle Gaceta de Buenos Aires al 4.235, donde vivía el panadero Eduardo Becerra.

Estudios forenses preliminares establecieron que la mujer fue asesinada a golpes, aunque se deberá esperar por la autopsia oficial para determinar si además recibió otro tipo de herida.

Vázquez presentaba un golpe en la cabeza y fue hallada atada en las piernas y con un lazo en la cintura, sin heridas de arma de fuego ni cortantes a la vista.

Las primeras versiones surgidas en torno al caso, conocidas esta mañana, aseguraban que Vázquez había sido secuestrada e incluso la hermana de la víctima dijo haber recibido llamadas extorsivas en la que los supuestos captores pedían medio millón de
dólares como rescate.

En el lugar, el fiscal federal Carlos Stornelli y su equipo de investigadores habría encontrado una serie de cartas donde Becerra confesaba haber discutido con la empresaria y que ese intercambio de palabras había "terminado mal".

Stornelli y el resto de los funcionarios judiciales debieron recurrir a barretas para forzar la puerta de la casa y poder ingresar al inmueble.

Al parecer, en la mañana del lunes, la mujer acudió a la casa --donde se crió y vivió durante años junto a sus padres-- para cobrar el alquiler al inquilino, una práctica que repitía cada mes.

La camioneta de la mujer, residente en el barrio de Núñez, quedó con el "traba-volantes" colocado y estacionada en la puerta de la vivienda, desde el lunes a la mañana hasta el martes por la tarde, cuando los vecinos comenzaron a extrañarse.

Ese día, la policía llegó hasta la casa donde esta tarde apareció el cadáver, pero no ingresó porque no existía la orden correspondiente.