Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
19 de noviembre de 2017
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Válvula aórtica: Una técnica inédita en América Latina
Se trata de un hecho histórico realizado en la Argentina. El procedimiento fue llevado a adelante por el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Austral en un joven de 14 años.
7 de abril de 2017
La cirugía de reconstrucción valvular aórtica con tejidos propios del paciente fue utilizada por los doctores Guillermo Vaccarino y Christián Kreutzer, especialistas del Hospital Austral, y descripta originalmente por el Dr. Charles Keith Ozaki. Esta novedosa técnica logró ser implementada con éxito en el país gracias al curso personalizado teórico-práctico del Profesor Tomoyuki Wada de la Univerisdad de Oita y el Dr. Takahiro Uchida de la Tokio Women’s Medical University.

La válvula aórtica es la rama de salida del ventrículo principal del Corazón, es decir, el izquierdo. El Dr. Wada explica que “la cirugía consiste en reemplazar las valvas enfermas por tres construidas con tejido propio del paciente: el pericardio, una membrana que cubre el corazón”.

Existen dos formas de reemplazar la válvula aórtica dañada: con válvulas biológicas o mecánicas. Las primeras no necesitan tratamiento anticoagulante de por vida, pero fallan aproximadamente a los 10 años por degeneración y calcificación. Las segundas presentan muy buena durabilidad, pero la necesidad de anticoagulación somete al paciente a un riesgo de complicaciones mayores como un ACV o muerte de 1% por cada año.

Sobre los beneficios de esta operación, el Dr. Vaccarino aseguró: “Este tipo de reconstrucción valvular es una muy buena alternativa para los pacientes jóvenes en crecimiento”. Y agregó que es una opción para la población adulta que tenga contraindicada la anticoagulación o no quiera tener el riesgo de morbimortalidad acumulativo anual que tienen las prótesis mecánicas.

Por su parte, el Dr. Uchida puntualiza que en la técnica de Ozaki, al utilizar tejido propio del paciente, la calcificación y degeneración a largo plazo parecen tener menor incidencia.

Este método ya es utilizado con muchísimo éxito en Japón, China, Europa y Estados Unidos, lugar donde el procedimiento de elección en el Hospital de Niños de Boston ya lleva más de 30 pacientes pediátricos tratados. “Para un país como la Argentina, con enormes dificultades económicas, utilizar tejido propio del paciente representa una muy interesante alternativa ya que no se necesita una prótesis y el costo baja radicalmente”, explicó el Dr. Kreutzer.