Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
19 de octubre de 2018
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Las relaciones sexuales y el embarazo
Mitos y realidades de la frecuencia de las relaciones sexuales para lograr el embarazo
25 de mayo de 2018
(*) Por Sergio Pasqualini, director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación REPRO


Es importante tener relaciones todos los días. Falso

Mantener relaciones sexuales frecuentes es bueno porque puede llegar a mejorar el funcionamiento del sistema reproductor. Al generarse, entre otras cosas, un mayor flujo de sangre en la pelvis, se puede favorecer el desarrollo del folículo (donde se desarrolla el óvulo), y, por ende, una mejor calidad del óvulo. Además, luego de la ovulación, las relaciones pueden beneficiar la preparación del endometrio, la capa más interna del útero, para recibir al embrión.

En el caso del hombre, las relaciones sexuales frecuentes, (ej. todos los días) van a ir disminuyendo la cantidad de espermatozoides del eyaculado en los días sucesivos. Esta disminución va a variar de hombre a hombre y va a depender de su nivel de fertilidad. Hay algunos que, con eyaculación de dos días seguidos, expulsan muchos menos espermatozoides al segundo día, mientras que en otros la diferencia puede ser mucho menor. Al no saber las características propias de cada hombre, es que se recomienda una abstinencia mínima de dos o tres días cuando se acerca el momento de la ovulación.

¿Cómo saber cuándo es ese momento? En un ciclo ovulatorio, se produce 13 o 14 días antes de la menstruación, es decir, que si tiene un ciclo de 28 días, va a ovular el día 13- 14 del ciclo. En cambio, si tiene ciclos de 35 días con ovulación, se estaría produciendo alrededor del día 20-21 del ciclo.

Otra manera de predecir el momento es detectar en orina la hormona luteinizante (LH), por medio de kits que se venden en farmacias, dado que el pico de secreción de esta hormona comienza unas 38 a 40 horas antes de la ovulación. También existen aplicaciones móviles que de acuerdo a la longitud de los ciclos calcula el momento.



La relación sexual para lograr el embarazo tiene que ser justo en el día y momento de la ovulación. No siempre.

La ovulación es un instante, es cuando el folículo se abre y el óvulo es expulsado para ser captado por la Trompa de Falopio, que con sus movimientos peristálticos lo lleva hacia el útero. En su recorrido, se va a encontrar con los espermatozoides. El óvulo, luego de la ovulación, tiene una vida media de no más de 16 a 20 horas.

Por su lado, el espermatozoide tiene una vida media, dependiendo de su calidad, de hasta 3-4 días, siempre que se encuentre en un ambiente adecuado. La vagina no lo es, pero sí el moco que segrega el cuello del útero, el fluido de la cavidad del útero y el de las trompas.

El moco, que es por donde tienen que ascender los espermatozoides, varía sus características según el día del ciclo, dependiendo del nivel de las hormonas (estrógenos y progesterona). Adquiere las características como clara de huevo en el momento periovulatorio, y en es ahí, que permite el ingreso de los espermatozoides. Algunas mujeres notan más humedad en la zona genital producto de la secreción del moco con esas características.

Hay mujeres que producen ese buen moco para el pasaje de los espermatozoides solo el día de la ovulación, y son ellas las que tienen que tener relaciones justo ese día para poder quedar embarazadas. En cambio, hay otras que lo van a producir entre uno y tres días antes, por lo que tendrán más margen para las relaciones, siempre que la calidad de los espermatozoides sea buena como para sobrevivir esos días, a la espera de la ovulación.



Es lo mismo tener una relación por compromiso que con pasión y deseo. Falso

Una relación con pasión, con mucho deseo, con una buena previa, en el periodo periovulatorio, conlleva una mayor irrigación pelviana y secreción de endorfinas que hace que aumente la lubricación vaginal, la secreción de moco del cuello uterino facilitando el ascenso de los espermatozoides, mayor llegada de sustancias al folículo que pueden llegar a ser beneficiosas para la maduración final del óvulo.

Es decir, una relación sin entusiasmo puede embarazar, pero más chance de lograrlo lo va a dar una buena relación.