Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
15 de julio de 2019
Seguinos en
Por Sebastián Martínez
"Nunca me abandones": la tristeza no tiene fin
30 de marzo de 2011
Es muy poco lo que se puede decir de la trama de “Nunca me abandones” sin adelantar algunos giros argumentales esenciales que se van dando a lo largo de la película. Un filme, que por cierto, no es un thriller, ni uno de esos previsibles trabajos de Hollywood donde se busca el alto impacto. Todo lo contrario.

De todos modos, para empezar a contar de qué se trata, digamos que hay tres personajes: Kathy, Ruth y Tommy, dos chicas y un muchacho, cuya vida es relatada desde que son preadolescentes hasta que ya han entrado de lleno en su juventud. Hasta allí, no hay nada que parezca demasiado interesante.

Pero empecemos a dar alguno detalles. Cuando comienza el filme, los tres viven (junto a muchos otros niños) en una especie de internado británico, donde las cosas parecen más o menos normales, hasta que uno comienza a percibir que hay algo extraño, irreversible y malvado detrás de la vida de estos chicos.

Para empezar, nadie habla de sus padres. Ni en pasado, ni en presente. Es como si los padres no existieran. Además, el lugar está lleno de leyendas extrañas, que hablan de lo tenebrosa que es la vida fuera del internado. Por otra parte, las docentes del lugar animan a los chicos a expresarse a través del arte, pero nadie sabe por qué.

Hay otros elementos que no vale la pena contar para no romper el encanto del filme. En cambio, sí se puede decir que Kathy, Tommy y Ruth crecen y se enamoran. Pero los romances terminan de un modo que sume en la melancolía a todo el mundo. Pero eso no es lo peor, es decir, lo más triste de esta historia.

El filme nace de un libro de un enorme escritor llamado Kazuo Ishiguro, un japonés que emigró a Londres cuando era apenas un niño. Pese a que no es uno de los autores más populares del mundo, pese a que sus novelas son extraordinarias, lo cierto es que “Nunca me abandones” sí se transformó en un éxito de ventas.

La dirección del proyecto quedó a cargo Mark Romanek, una especie de prócer del videoclip, que ya había probado suerte en el cine con “Retratos de una obsesión”, aquel filme extraño en el que, quizás por única vez, Robin Williams no hacía nada de comedia. Sin embargo, no hay que pensar que “Nunca me abandones” tiene una estética “clipera”. Al contrario: es una película de planos reposados e introspectiva.

El elenco está encabezado por Andrew Garfield (quien se hizo conocido como el amigo del fundador de Facebook en “Red social”), Keira Knightley y Carey Mulligan. Los dos primeros cumplen correctamente con su labor. Pero Mulligan directamente es arrasadora. Puede ser que esta chica (a quien posiblemente vimos lucirse por primera vez en “Secreto en la montaña”) tenga un solo registro de actuación. Pero en ese registro su labor es realmente impagable.

“Nunca me abandones” termina siendo un filme devastador. Quizás cinematográficamente no sea cien por ciento memorable, pero la historia que cuenta y el modo en que es contada, dejan al espectador con una sensación de tristeza profunda que el cine contemporáneo no suele lograr de un modo tan radical sin caer en golpes bajos. La novela, desde ya, es mejor. Pero aquel que no se le anime a la literatura británica, tiene acá una pista de lo que puede ofrecer Ishiguro en sus libros.