Fue a través de la publicación en el Boletín Oficial. Plantea una meta de equilibrio o superávit y un fuerte peso de los servicios sociales
El primer Boletín Oficial de 2026 abrió con la
promulgación de la Ley de Presupuesto 2026 (Ley 27.798), sancionada de manera definitiva por el Senado el 26 de diciembre de 2025 y publicada este 2 de enero de 2026.
En los considerandos y artículos centrales, la norma fija un objetivo para el cierre del ejercicio: resultado financiero equilibrado o superavitario, una meta que envía un mensaje al mercado, los gobernadores y al propio Congreso.
La ley no sólo define el marco general: ordena los números principales del Estado nacional, distribuye el gasto por finalidades, estima recursos y habilita herramientas para administrar partidas durante el año.
A la vez, el mismo Boletín Oficial incluyó otro movimiento que el oficialismo ubicó dentro del paquete de “normalización”: la promulgación de la Ley de Inocencia Fiscal.
En su artículo 1°, el Presupuesto 2026 establece que, al cierre del año fiscal, la ejecución debe arrojar equilibrio o superávit.
Y sobre esa base, proyecta para el Sector Público Nacional un resultado financiero superavitario estimado en $2.734.029.655.055, mientras que el artículo 4° precisa otro dato clave en la arquitectura del texto: resultado financiero superavitario estimado en $226.469.155.049, una cifra que el Gobierno presentó como contraste con ejercicios previos.
La ley fija, además, el volumen de gasto total para 2026: $148.069.293.526.549 en gastos corrientes y de capital de la Administración Nacional.
En paralelo, estima recursos corrientes y de capital por $148.295.762.681.598. Esa relación entre gastos y recursos explica el número que el Ejecutivo resalta como “saldo a favor” en la planificación.
En el Congreso, la sanción final se alcanzó en una sesión especial del Senado, con un tablero que expuso el armado parlamentario del oficialismo: 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención.
Según lo informado junto con la promulgación, La Libertad Avanza contó con el acompañamiento del PRO y otros bloques aliados, mientras que el kirchnerismo votó en rechazo.