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16 de noviembre de 2018
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Atentos viajeros: ahora se podrá conocer el Titanic
Por la suma de 90 mil euros, dos empresas americanas anunciaron viajes para llevar científicos y turistas a ver los restos del célebre trasatlántico de la naviera White Star Line, hundido en 1912
20 de junio de 2018
El RMS Titanic, de la naviera White Star Line, se hundió en la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912, pero la leyenda del mayor trasatlántico de sus tiempos no sólo se mantuvo a flote, sino que creció con los años. Pasaron 106 años y se sigue hablando de sus camarotes lujosos, de la muñeca de la pasajera Eva Hart que se subastó hace poco en España, de la taquillera película que le dedicó Hollywood y del museo que Belfast construyó en su honor, con elementos originales y también réplicas, como la de la famosa escalera principal.

Y para mantener la leyenda a flote, en 2019 habrá viajes turísticos para visitar los restos sumergidos, que fueron hallados en 1985 en el fondo del Atlántico. La empresa estadounidense OceanGate proyecta llevar biólogos, arqueólogos subacuáticos, equipos de grabación y turistas. Eso sí, para darse ese lujo, deberán estar dispuestos a pagar 89.112 euros (poco más de 103.000 dólares), que según Blue Marble Private, filial de OceanGate en Londres, es el equivalente al precio que tenía un pasaje de primera clase en aquel trágico viaje inaugural (US$ 4.350 a valores de entonces). El precio incluye tres inmersiones de unas tres horas cada una.



El ingeniero espacial Stockton Rush, propietario de OceanGate, anunció que entre junio y agosto de 2019 se harán seis viajes, para los que ya se toman reservas (pero cuidado, que cuatro de ellos ya agotaron sus pasajes). Las excursiones durarán 11 días y partirán de la península de Terranova, en el noreste de Canadá. Quienes abonen esa suma, estarán apoyando el trabajo de los científicos, que obtendrán datos para crear una reproducción 3D del sitio del naufragio.

Eso sí, habrá que apurarse porque éstas podrían ser las últimas oportunidades de ver el barco: hace poco se descubrió que unos microorganismos están provocando un acelerado proceso de destrucción que en pocos años podrían terminar con la mole sumergida.