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Covid-19: Argentina tiene la tasa de mortalidad más baja
Es de apenas 1,94 por ciento, inferior incluso a Uruguay y Chile. Las peores tasas de fallecimientos las registran México, Canadá y Ecuador
6 de julio de 2020
La Argentina tiene la tasa de mortalidad por coronavirus más baja del mundo: 1,94 por ciento.

Significa que de cada 10 mil infectados, 194 mueren. Nunca antes, desde que comenzó la cuarentena el 20 de marzo, se había alcanzado una tasa promedio tan baja de letalidad.

En aquel momento la proporción de muertos era del 2,22 por ciento y comenzó a subir hasta llegar al 5,36 por ciento el 4 de mayo.

Luego dio inicio la etapa descendente, que por ahora continúa sobrepasada ya la marca de las 1.500 muertes.

La tasa de letalidad bajó al punto de haber superado a países de la región que hasta hace poco mostraban una mejor performance que la Argentina, como Chile y (aunque con cifras mucho más bajas) Uruguay.

Chile tiene actualmente una tasa de 2,13 por ciento (6.308 decesos), mientras Uruguay, del 2,93 por ciento, claro que con apenas 28 muertes sobre 955 casos.

En rigor, el único país del continente que muestra una mejor relación que Argentina entre casos registrados y muertes es Paraguay, con el 0,82 por ciento.
El peor escenario, que se busca evitar con la cuarentena, es que los hospitales no pudieran contener el pico de enfermos en la terapia intensiva.
A diferencia de lo que ocurrió en otros países, hasta ahora el incremento de casos registrados aquí no tuvo hasta el momento un correlato equivalente en la curva de muertes. Para muestra basta mirar a Suecia o a Chile, dos países con la cuarta parte y la mitad de habitantes que la Argentina, respectivamente, y que sin embargo muestran cantidades de infectados casi iguales o muy superiores, y números de muertes que llegan a cuadruplicar el local.

Un caso emblemático es precisamente Suecia, protagonista del entredicho "diplomático" disparado por las filminas del presidente Alberto Fernandez a comienzos de mayo.

Ese país muestra una curiosidad: registra a esta altura menos infectados que la de Argentina (71.419 contra 77.815), pero la diferencia de muertos y la tasa de letalidad es abrumadora: 5.420 y 7,58 por ciento.

Las peores tasas de letalidad del continente americano, al revés de lo que a priori podría suponerse, no las tienen los países con líderes anticuarentena, Estados Unidos y Brasil.

Sus índices se ubican algo por encima del 4 por ciento. Claro que los números absolutos dan cuenta de la masacre: 132.546 y 64.867, respectivamente, cifras que ni siquiera la mayor cantidad de población que poseen puede justificar.

Las peores tasas de muerte, sin embargo, hoy las registran México, Canadá y Ecuador, con promedios de 12, 8,22 y 7,8 respectivamente.
En esta carrera en cámara lenta hacia el encuentro con lo desconocido hay un dato alentador y otro preocupante: el alentador es que la proporción de pacientes recuperados con respecto al total de casos se ubica en el 36 por ciento, el mejor número histórico; el preocupante, que la ocupación de las terapias intensivas del AMBA no para de crecer y hoy está en el 57,7 por ciento, con picos en algunos hospitales del Conurbano del 75 por ciento.