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Ringo: la bala que traspasó su corazón y lo convirtió en mito
Un nuevo aniversario del asesinato de Oscar Bonavena. La historia de esa noche trágica en Reno. Qué pasó con los protagonistas de esta historia
22 de mayo de 2023
Por Roberto Blanco Macor de Asteriscos.Tv

No amanecía aún cuando una bala certeza cruzó rasante la noche de Reno e hizo blanco perfecto, en el pecho de un hombre, que estaba en la puerta del prostíbulo Mustang Ranch con fines de intentar ingresar a la fuerza.

Lo que parece un simple parte policial, es el relato del momento que un custodio de ese lugar disparó sobre la humanidad de un mito del boxeo argentino, Oscar “Ringo” Bonavena, para asesinarlo en un final inesperado de uno de los grandes ídolos del deporte argentino, muy lejos de casa.

Es también el final de estos últimos días del boxeador que tiene mucho de mala película de mafiosos, con protagonistas que sí pertenecían a la delincuencia organizada, y donde Bonavena había interrumpido el negocio, convirtiéndose en una molestia.

“Voy a morir como Jesús, a los 33 años”, dijo alguna vez Ringo en sus tantas salidas de humor y juego mediático, en una profecía que lamentablemente se cumplió, aquel 22 de mayo de 1976, a las 6 de la mañana.

¿Qué hacía Bonavena ese día, a esa hora y con esa actitud en aquel lugar?. Allí vuelven a aparecer varias teorías. Lo que está claro es que tenía un enfrentamiento con Conforte por un contrato, con el cual había firmado 6 meses antes, donde el dueño del Mustang Ranch se convertía en su manager, y le organizaría peleas importantes de cara a un combate por el título mundial.

Nada de lo hablado se cumplió: apenas hizo una pelea ante un rival desconocido en febrero de 1976 en el salón principal del prostíbulo de lujo, en un evento con más características circenses que deportivas.

Esa madrugada, tras ver su casa rodante donde vivía parcialmente incendiada, Ringo fue a hablar con Conforte para pedir explicaciones y tal vez romper el contrato entre ambos.

Las circunstancias aún hoy no tienen una revelación completa. La investigación policial determinó que el asesino fue Willard Ross Brymer, guardaespaldas del dueño del Cabaret, el siciliano Joe Conforte.

Sin embargo las dudas recaen en el certero disparo realizado desde más de 40 metros, de noche, y con un hombre que tenía un problema grave de visión en su ojo derecho.

La justicia determinó que era el autor del disparo y lo sentenció a dos años de prisión, que cumplió parcialmente. Investigaciones posteriores sacaron a la luz la posibilidad que Bonavena haya sido asesinado a más corta distancia por otra persona, y que Brymer solo cumplió con hacerse cargo a sabiendas de una pena muy leve que le esperaba.

Cuando revisaron el cuerpo del argentino la policía “encontró” una pequeña pistola escondida en una de sus botas, en otro detalle de la investigación que llamó mucho la atención. ¿Prueba armada?

La caída en espiral y la suerte de Ringo comenzó a tomar forma 15 días antes de su asesinato, cuando Conforte inauguró el Mustang Ranch III, con politicos de Reno invitados, personalidades de Nevada, muchas mujeres y una fiesta sin control.

Allí estuvo Ringo acompañando a Sally, y con algunas copas de más comenzó a presumir y repitió en voz alta "Todo esto será mío".

Los guardaespaldas de Conforte se acercaron y con poco sutilezas le dijeron que tenía que irse en ese momento del lugar, y uno de ellos le dijo al oído un mensaje directo del dueño del lugar: "Con la vieja podés hacer lo que quieras, con los negocios, no"

De allí en más nada fue igual y su destino ya parecía marcado, sin no se iba de ese lugar.

Eran tiempos donde la información llegaba por las teletipos de las agencias de noticias, y en Argentino todo se supo antes del mediodía de ese sábado de otoño.

Apenas la información explotó en el país y generó conmoción y muchas preguntas, los medios de ese momento hicieron todo lo posible para un cobertura en el lugar de los hechos, por el tamaño del impacto que significaba la muerte del ídolo.

La Editorial Abril, que entre otras revistas editaba tenía el semanario "Siete Días", envió a su corresponsal en Los Ángeles, el reconocido especialista en Boxeo, Juan Larena.

Luego de los primeros momentos de la cobertura, Larena siguió su instinto profesional y se presentó una noche en el burdel con el fin de tener una charla con Conforte.

Como era de esperar sus guardaespaldas no le permitieron acceder a su jefe, pero el periodista logró dejarle una tarjeta del motel donde estaba hospedado, por si deseaba comunicarse con él.

Para su sorpresa a la 4 de la mañana recibió en su habitación un llamado del propio Conforte, quien lo invitó a charlar tres horas después.

El encuentro se dio en el Mustang y allí, según contó Larena en un reportaje realizado en TyC Sport, el mafioso tuvo necesidad de dar "su versión" de los hechos.

“Se fue metiendo con la vieja, que estaba muy entusiasmada. A veces le pedía dinero y lo mandaba a Buenos Aires. La cosa venía mal barajada. Le dijo (Joe) a Ringo que no vuelva, porque le había dado tickets para volar de San Francisco a la Argentina y un cheque de 5.000 dólares para gastos, que finalmente lo cambió en un casino. En vez de tomarse el avión esa noche se fue a tocar el timbre a la madrugada y le pegan el balazo. Dicen que le habían encontrado un revólver en la bota y que con eso había amenazado, eso para mí es mentira”, narró el periodista.


Ringo tenía previsto volver el 23 de mayo a Buenos Aires, algo que sucedió, días después pero con su cuerpo sin vida, para un funeral popular histórico que se realizó en el Luna Park.

El mismo escenario donde en 1965 lo llenó ( con récord de entradas aún vigente para un combate de box en ese lugar) la noche que fue campeón argentino venciendo a Goyo Peralta, y donde tuvo otras veladas victoriosas ante rivales internacionales, y también, su última pelea seria.

Fue el 1° de noviembre de 1975, ante el entonces campeón nacional, Raúl Gorosito -- que había sido su sparring- en un combate de trámite callejero Esa noche ganó por puntos y por primera vez su hija Nancy Bonavena de apenas 6 años lo vio pelear. Sin saberlo Ringo, ni nadie fue su despedida.
VIDEO- BONAVENA