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Casi la mitad de los aeropuertos argentinos está abandonado
Son 27 terminales a lo largo y ancho del país, de las cuales 36 fueron concesionadas. Están semiabandonadas porque, para las líneas aéreas, son destinos no rentables
21 de mayo de 2007
No sólo la llamada "crisis de los radares" afecta a la aeronavegación nacional. La crisis económica también toca de cerca a los aviones. Según datos del mercado aerocomercial, en el país sólo dos aeropuertos dan ganancia: Ezeiza y el aeroparque Jorge Newbery, por sus decenas de vuelos diarios.

Debido a ello, casi la mitad de los 60 aeropuertos comerciales que existen en la Argentina están semiabandonados o con actividad prácticamente nula porque para las líneas aéreas esos destinos no son rentables.

Se trata de 27 terminales sembradas a lo largo y lo ancho del país –entre ellos, los de Río Cuarto (Córdoba) y Paraná (Entre Ríos)–, muchas de las cuales (36) fueron concesionadas.

Los más concurridos del interior apenas reciben cuatro o cinco vuelos diarios. La mayoría de las capitales provinciales sólo pueden retener, a duras penas, un avión por día. Y las frecuencias entre ciudades del interior prácticamente no existen.

La empresa Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000) cuenta con la concesión de 32 aeropuertos, de los cuales siete -San Fernando (Buenos Aires), General Pico (La Pampa), Reconquista (Santa Fe), Río Cuarto (Córdoba), Villa Mercedes (San Luis), Paraná (Entre Ríos) y Malargüe (Mendoza)- no reciben aviones.

Podría inferirse que las aeroestaciones en desuso corren la misma suerte que las viejas estaciones de tren: decadencia, abandono, pillaje y la melancolía de tiempos mejores. No obstante, a diferencia de las vías abandonadas, el Estado, por si acaso, debe mantener los aeropuertos operativos, pese a la inactividad. Algunos están próximos a ciudades grandes, de más de 100.000 habitantes, como los de Río Cuarto, Concordia, Reconquista y General Roca, entre otros.

En Paraná, hace un mes despidieron el último avión de LADE. Nunca más volvió. Así, Entre Ríos se quedó sin tránsito en sus dos aeropuertos: Paraná -el único del país con un radar que funciona a pleno, cabe añadir- y el Comodoro Pierrestegui, de Concordia. Ahora, quienes quieran tomar un avión deben cruzar a Santa Fe.