Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
20 de mayo de 2024
Seguinos en
Bowie-Tesla: el impensado encuentro de dos genios
29 de noviembre de 2006
Uno de los más inesperados logros de "El gran truco" es haber reunido bajo una misma piel a dos personas de talentos tan disímiles como inagotables.

Uno de ellos está vivo, es más conocido por su música que por sus dotes actorales, pero no le ha escapado a la pantalla grande. Se trata de David Bowie, quien tiene más de una docena de papeles en cine y quizás los más recordados sean los que encarnó en "El ansía", "Laberinto" y "La última tentación de Cristo".

El otro lleva muerto más de 60 años y revolucionó más de un campo de la ciencia y de la técnica. Es el genial inventor Nikola Tesla, nacido en la región croata del imperio austrohúngaro, empleado y luego enemigo de Thomas Alva Edison. Entre otros logros, sentó las bases de la teoría de la corriente alterna y desarrolló muchas de sus aplicaciones. También construyó el primer radiotransmisor antes que Guillermo Marconi. Además, diseñó la primera represa hidroeléctrica de la historia e ideó un sistema para la transmisión inalámbrica de la corriente alterna.

En la película de Christopher Nolan, es David Bowie quien encarna al incansable inventor europeo. En la novela de Christopher Priest, que inspira el film, Tesla tiene un papel pequeño pero determinante en el destino de los dos magos y en la película sucede lo mismo.

"Necesitaba a alguien que tuviera un carisma extraordinario, fuera de este mundo. Intentar que una estrella de cine te aporte esa cualidad me pareció que terminaría por distraer la atención de la historia. Entonces pensé en David Bowie. Para mí, él era perfecto para este papel", explica Nolan. Y el "duque blanco" no le falló. Durante los pocos minutos de pantalla su genio y el Tesla se transforman en uno solo.