Amnistía de presos en Venezuela: hay cautela en los familiares de Gallo y Giuliani
María Alexandra Gómez, esposa del gendarme, y Virginia Rivero, pareja del abogado, reclamaron celeridad en el proceso de liberación
El anuncio de una amnistía general para presos políticos en Venezuela, realizado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, despertó expectativa y desconfianza entre los familiares de los argentinos detenidos en el país.
Aunque celebran la posibilidad de que sus seres queridos recuperen la libertad, advierten que el entusiasmo está atravesado por antecedentes de demoras y promesas incumplidas por parte del chavismo.
A 419 días de la desaparición forzada de Nahuel Gallo, su esposa, María Alexandra Gómez, expresó serias dudas sobre la efectividad del anuncio. En una entrevista televisiva sostuvo que el proceso de excarcelación “ha sido lento” y que no refleja el compromiso que las autoridades aseguran asumir. “El desgaste físico y emocional de la familia es enorme”, remarcó.
En la misma línea, Virginia Rivero, esposa de Germán Giuliani, afirmó que la expectativa está condicionada a que la amnistía incluya efectivamente a todos los detenidos, en particular a los ciudadanos argentinos.
“Exigimos que sean todos, que incluyan a los argentinos. Vamos a seguir presionando para conseguir la libertad de todos”, señaló al medio TN.
Vanessa, hermana de Giuliani, reclamó celeridad para que la iniciativa no quede solo en un anuncio.
“Es lo que pedimos, que no nos tengan en vilo, como pasó cuando anunciaron liberaciones el 8 de enero y todavía estamos acá”, advirtió.
Gómez detalló que este sábado los familiares volvieron a reunirse en el Centro venezolano-argentino para reclamar sin descanso la excarcelación plena.
Aseguró además que el contacto con Gallo sigue siendo extremadamente limitado. “Mi mamá está ahora en Rodeo I intentando ingresar artículos de higiene y se lo volvieron a negar”, contó. “Anhelo la llamada de Nahuel, anhelo su libertad”, subrayó.
Las denuncias también apuntan a la falta de garantías sobre la integridad física de los presos.
“Los tuvieron sin comer”, aseguró Vanessa Giuliani, quien alertó sobre un grave deterioro en la salud de los detenidos. La preocupación se extiende a “más de 60 extranjeros detenidos en Venezuela y a los venezolanos inocentes que siguen injustamente presos”.