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Messi: "La Selección ya se terminó para mí"
A la salida del vestuario y visiblemente golpeado, el Diez decidió pegar el portazo y anunció que no jugará más con la celeste y blanca
27 de junio de 2016
En una reacción en caliente, el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, dijo que no jugará más para la Selección argentina.

Fue su primera declaración, minutos después de sacarse la cinta de capitán del brazo izquierdo, de otra derrota en una final, de haber mandado por arriba del travesaño un penal...

Fue la tercera frustración consecutiva. Y no se puede creer. Como también es increíble lo que se escucha a Messi: “Se terminó para mí la Selección”. Y al ratito se lee en Twitter al Kun Agüero, uno de sus grandes amigos: “Somos varios los que pensamos en no seguir”.
En los 120 minutos del partido estuvo rodeado. Siempre rodeado, Messi. Recostado sobre la derecha, como extremo, arrancó la final. Desde ahí edificó lo mejor de la Argentina.

Obligó, con su cambio de ritmo frenético e imprevisible, a redoblar los esfuerzos de Chile por frenarlo. La mayoría de las veces con infracciones. Se turnaron para bajarlo. El primero fue Marcelo Díaz y se ganó la amarilla justamente. Díaz también lo bloqueó en otro ataque eléctrico de La Pulga.

Fue falta, sí, pero pareció exagerada la segunda tarjeta y la expulsión que le aplicó el árbitro Héber Lópes. También le entró duro Charles Aránguiz y fue amonestado. De esos tiros libres que él creó se produjeron acciones de peligro en el arco de Bravo.

Probó con la zurda en el primero desde la izquierda. Estaba lejos y el remate salió livianito, sin la potencia suficiente fue a las manos del arquero chileno. En el segundo se la puso en la cabeza a Nicolás Otamendi y la pelota se fue cerquita. Aunque estuviera con uno menos en algún segmento del partido, Juan Antonio Pizzi nunca descuidó al 10 argentino. No le aplicó marca personal. Prefirió enredarlo entre varios. Pero Leo no se quedó quieto. No fue el Messi de Santiago en 2015. Anoche, aquí en un estadio con 82 mil personas, Messi se movió por la derecha y el medio.

Provocó arranques interesantes, sorteando uno, dos, tres, cuatro adversarios rojos. Hasta se ganó una amarilla por simular una falta de José Fuenzalida dentro del área. Se rió Lionel, no fue penal.